Miércoles 22 de noviembre 2017
  Buenos Aires: 





Automotor Sociedad

La fiscalía porteña pone en duda la seguridad de Uber

Por Redacción | 11.07.2017 09:03:00


  COMPARTIR

Luego de que una joven que se arrojara de un auto en movimiento ante la falta de respuesta del chofer que la transportaba y la detención del conductor de un auto con pedido de captura por tenencia y tráfico de estupefacientes, la empresa volvió a permanecer en el eje de cuestionamientos.


Los dos casos sucedieron en mayo, en el barrio de Palermo, y ninguno de los choferes contaba con registro profesional para transporte público de pasajeros, aseguró el Ministerio Público Fiscal en un comunicado.


El primer episodio tuvo lugar cuando una joven de 23 años solicitó un coche de Uber tras salir de un bar de la zona llamada Palermo Hollywood. La joven subió al móvil, le habló al conductor y no recibió respuesta; ante la persistencia de la situación a medida que el viaje continuaba, la joven se desesperó, abrió la puerta, saltó del auto en movimiento, se golpeó la cabeza y se fracturó el cráneo. Estuvo internada con cuidados médicos durante más de una semana. Tras realizar la denuncia, se pudo comprobar que el conductor era hipoacúsico, y que por tal razón no le respondía a la pasajera

 


Esta condición física es un impedimento para obtener el registro de conducir profesional que exige el transporte de pasajeros en la Argentina. Por la misma fecha, ante una discusión cerca de Santa Fe y Thames que se iba poniendo cada vez más violenta, la Policía de la Ciudad intervino e identificó al chofer de un taxi, así como al conductor de lo que parecía un vehículo particular. El taxista acusaba a la otra persona de ser chofer de Uber y de estar realizando viajes para la compañía. 


Según explicó la Fiscalía, al identificar a ambos conductores, se comprobó que el del vehículo particular tenía un pedido de captura pendiente por infracción de la Ley N° 23.737 sobre tenencia y tráfico de estupefacciones, y luego se pudo comprobar que, efectivamente, se encontraba trabajando como chofer de Uber.

 


En ambos casos intervino el fiscal de Cámara de la Ciudad Martín Lapadú, en el marco de la megacausa que inició de oficio en abril del año pasado contra la filial local de la empresa estadounidense por organizar actividades lucrativas en el espacio público sin la correspondiente habilitación, además de acusarla por el delito de evasión impositiva.

 


"Queda demostrado en estos episodios, que la falta de habilitación de Uber, produce graves consecuencias en las calles porteñas, ante la ausencia del estado en cuanto a su deber de auditar y regular el sistema de transporte público de pasajeros", aseguró Lapadú. 

 


"Estos dos choferes jamás hubiesen pasado los controles al momento de tramitar una licencia de conducir profesional, uno por inconvenientes físicos y el otro por tener antecedentes penales con pedido de captura", agregó el fiscal.

 

Asimismo, el letrado consideró "llamativo" que, a varias semanas de haber quedado firme la resolución de bloqueo nacional de la web de Uber, "todavía las empresas prestadoras del servicio de Internet no hayan materializado la orden, y muchas de ellas elaboren informes (casi calcados) desconociendo la resolución de los Jueces locales facultad para el bloqueo". 

 

Antecedentes

 

En lo que va del año la Justicia de la Ciudad ya condenó a tres choferes de la empresa norteamericana a la pena de dos días de arresto, además de inhabilitarlos para conducir cualquier tipo de vehículo por el término de dos meses. 


En todos los casos se comprobó que los llamados “socios” de Uber habían cobrado dinero a través de una de las firmas que utiliza la empresa para operar sin permiso en la Ciudad, y no contaban con registro profesional para transporte público de pasajeros, detalló el Ministerio Público Fiscal.

 

COLUMNISTAS
Por:
Juan Carlos Schmid (*)


TWITTER

LAS MÁS LEIDAS

SUSCRIBITE A NUESTRO NEWSLETTER!
Recibí toda nuestra información en tu casilla de correo.